¿Cuándo empezó tu afición por la magia?
Desde pequeño… creo que todos los niños cuando conocen la magia quieren ser de alguna manera magos, después la vida les hace madurar y pierden la ilusión, pero como yo sigo siendo un niño en mi interior que esta repleto de ilusión e ilusiones sigo creyendo en la magia.
¿Consideras que la magia, al menos determinados aspectos de la misma, tienen una relación directa con las matemáticas?, ¿y en qué plano?
A mi me gusta decir que al ser profesor de matemáticas y observar como nadie ‘me pillaba'…decidí dedicarme a ser mago.
La palabra matemática viene del griego antiguo y quiere decir "aprendizaje", "lo que puede ser aprendido", "estudio", "ciencia" y si por ciencia entendemos verdad, la matemática pretende iluminar la verdad. Mientras que la magia busca hacer verdad la mentira, crear la ilusión de que algo imposible está ocurriendo. Apariciones, desapariciones, transformaciones y diversos fenómenos que rompen las leyes de la física y la lógica , desafiando la explicación racional. En cierto modo pretenden objetivos contrarios y tienen postulados excluyentes, una pretende explicar y la otra romper cualquier explicación, pero no hay que olvidar que son ramas diferentes y por tanto eso es normal. Paradójicamente, podemos decir que son polos opuestos y por esos se atraen…
Algunos matemáticos se refieren a ella como la «Reina de las Ciencias» e igual pasa con la magia, los ilusionistas dicen que es la «Reina de las Artes». Y por aquí podríamos empezar a encontrar alguna relación, si fuéramos capaces de encontrar una relación entre el arte y la ciencia, por ejemplo la armonía, la belleza… Cuanta armonía hay en algunos juegos de manos y en algunos teoremas matemáticos…
-¿Cuál de los magos más populares consideras que es "más matemático" en sus demostraciones?
Para ser un buen mago hay que ser un estudioso de la magia, aunque para ser popular no hace falta ser un buen mago. Si tenemos que unir las dos facetas de estudioso y de buen mago, nos encontramos en la intersección con Juan Tamariz, que curiosamente tiene un juego con cuadrados mágicos donde aúna la magia y las matemáticas, además con una gracia única y personal, que le da estilo propio y le hace un genio del ilusionismo, todo un artista. Sin embargo, ha habido grandes matemáticos con aficiones mágicas, como Martin Gardner, escritor de varios libros donde pueden verse juegos de magia matemáticos.
- Cuando das clases, tanto en el Instituto como en la Universidad, buscas un toque espectacular para captar mayor atención en los alumnos, o funcionas como un profesor más al uso.
Hay que diferenciar entre una clase y un espectáculo, ya sea de magia o de matemagia, hay muchas diferencias… en primer lugar las personas que vienen a una clase, lo hacen como parte de un trabajo u obligación y los que van a un espectáculo vienen con la predisposición de divertirse, de pasárselo bien. Ahora bien, salvando las distancias yo pretendo divertirme en cada clase y pongo todo mi empeño en ello, sin desviarme de mi objetivo que es la enseñanza de la matemática. Estoy convencido, porque todos los días me lo demuestro, que si lo que explicas lo haces trasmitiendo la emoción que te produce los contenidos de la asignatura, aunque sean serios y rigurosos, si en las explicaciones pones emoción eso se trasmite y eso el lo que pretendo. Cuando termino una clase y veo que el tiempo ha pasado volando, es cuando me doy por satisfecho porque yo me he divertido y espero que mis alumnos también lo hayan hecho.
Yo siempre les digo, que tengo mucha suerte de ser profesor de matemáticas, por que hablo de lo que me gusta todos los días, ya que si a mis amigos les contara las cosas que a ellos les cuento, al día siguiente ya no tendría amigos, sin embargo mis alumnos vuelven para que les hable de matemáticas y encima por hacer lo que me gusta me pagan.
Lo que si que le debo a la magia como docente, es el conocimiento de ciertas técnicas para captar mejor la atención del alumno y conseguir que mis explicaciones sean mas divertidas. De ello tiene gran parte de culpa las teorías del Maestro Tamariz sobre los hilos mágicos:
Se trata de imaginarse que de tus ojos salen unos hilos multicolores, brillantes y preciosos. Y que tú puedes lanzarlos a los ojos de tus alumnos, simplemente con mirarles. Con esto se consigue atrapar la atención de los alumnos y que estos sigan con toda atención tus explicaciones.
Evidentemente, en el transcurrir de la explicación empezaran algunos alumnos a desconectar y perder la atención, ¿qué hacer en esos momentos? Tensar los hilos, es decir, si la atención desciende y notas que algún hilo no está tenso, hay que tensarlo, esto significa mirarle más directamente, quedarte un tiempo mirándole para tensar ese hilo flojo y si es necesario háblale para captar su atención.
No hay que dejar que se rompan los hilos, pues eso es señal de que la comunicación se ha roto y producirá un corte en el transcurrir de tu explicación. ¿Qué hacer cuando se rompe un hilo? hay que anudarlos, dirígete a los alumnos despistados y pídeles su colaboración activa, además de hablarles hay que pedirles que hagan algo.
¿Qué es la ”Matemagia”?
Una de las mejores definiciones de Magia que he oído es la siguiente: “La magia es un engaño para ilusionar”. Justifica el engaño, como un vehículo lícito para crear una ilusión, que más tarde beneficie a las personas que han sido, en un primer momento, engañadas.
Juan Tamariz, maestro de maestros, llega hasta el punto de afirmar que “la magia es un acto de amor” y también creo que tiene parte de razón porque el mago pretende sorprender al espectador creando una ilusión que le devuelva a la inocencia del niño que todos tenemos dentro.
Por lo tanto la magia crea una ilusión que nos sorprende y nos deja en suspenso ante un enigma que nos motiva a buscar una solución a lo que hemos presenciado, sin encontrarla con seguridad.
Análogamente, podríamos definir ‘Matemagia', como un engaño para enseñar matemáticas.
¿En tus espectáculos de matemagia quien gana la magia o la matemática?
Depende de que pretendo, si quiero dar mas espectáculo la magia se impone a la matemáticas, pero cuando la conferencia predomina al espectáculo hay que sacrificar la magia, para que pueda haber una explicación a lo ocurrido. En general en mi espectáculo la magia gana, ya que mi objetivo es divertir con la matemáticas.
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