En Asturias hay muchos puertos de montaña con encanto infinito. Dentro de los que he ascendido en bicicleta podría citar por su belleza Los Lagos de Covadonga, Puerto de Tarna o La Colladona. Y el más duro, sin lugar a dudas, El Angliru, que me hizo poner un 39 X 28 para poder superar las rampas, que alcanzan hasta el 23 % de máximo desnivel.






